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viernes, 5 de septiembre de 2014
VISITAS PARA ENTREVISTAR A
MEDICOS ENFERMERAS Y
ESPECIALISTA EN EL TEMA
Visita al HOSPITAL NUESTRA
SEÑORA de los remedios con el fin de entrevistar a médicos general enfermeras y especialistas a los cuales se le
aplicaron entrevistas referentes a los tipos de bacterias existentes en las
neveras que ellos conocían dando como resultado que conocen las siguientes:
Médico general: Cesar
Cervantes y enfermera Jefe Yulibeth Gutiérrez.
Salmonella producen
salmonelosis.
Las anteriores causan
diarrea, vomito, reflujo y también gastroenteritis, y manifestaron que “los
productos llegan contaminados a la
nevera”.
Especialistas Sujeidis
Moscote y Mariam Camargo.
A nuestras preguntas
respondieron:
Ecolis, Clotridium, Botulin,
Manifestaron que las anteriores como finalidad llevan a la desnutrición y
deshidratación.
“Estas bacterias se
presentan en los enlatados”.
SECRETARIA DE SALUD
DEPARTAMENTAl
Bacterióloga Elis Toro.
A nuestras preguntas
respondió:
El invima establece
parámetros para la investigación de los microorganismos que presentan
alimentos.
ALIMENTOS PREPARADOS O
COCIDOS.
Mesofilos
Coliformes totales
Coliformes fecales
Estafilococo cuabulosas
positiva.
Bacillus cereus.
Salmonella sp
PRODUCTOS DE PESCA CURDOS.
Coliformes fecales
Salmonella.
Estafilococo cuabulosas
positivas.
“los cocteles tienen
microorganismos, pues la cadena de frio se corta”
MALA MANIPULACION DE ALIMENTOS las bacterias se descomponen.
“la
proliferación de microorganismos también se da al calentar los alimentos.”.
AGUA
DEL ACUEDUCTO.
Estas
aguas están llenas de microorganismos.
Los
ALIMENTOS LACTEOS son muy propensos a descomponerse. Los quesos son los que más
se descomponen, ellos contiene:
Salmonella
Estafilococos
cuabulosos positiva.
“los
microorganismos son rápidos de crecer”.
Los
alimentos contaminados son los causantes de muchas enfermedades.
¿CUÁLES SON
LOS DISTINTOS TIPOS DE BACTERIAS CAUSANTES DE LA DESCOMPOSICIÓN?
Las
bacterias mesófilas prefieren temperaturas moderadas
que van de 41 y 50 °F (5 y 10 °C). En un medio favorable, estas bacterias se
duplican en tan sólo 30 minutos.
Las
bacterias halófilas (les gusta el frío) pueden crecer
en temperaturas de alrededor de 32 °F (0 °C), la temperatura de congelación del
agua, pero crecen mejor a temperaturas moderadas.
Las
bacterias termófilas prefieren temperaturas más
cálidas. Normalmente la temperatura óptima para su crecimiento se encuentra
entre 131 y 149 °F (55 y 65 °C), aun cuando algunas pueden crecer en
temperaturas tan bajas como 95 °F (35 °C) o tan altas como 167 y 194 °F (75 y
90 °C).
Las
bacterias psicótropas prefieren las temperaturas bajas,
pero también pueden desarrollarse bien en temperaturas de 59 y 68 °F (15 y 20
°C), son muy comunes en ambientes donde la temperatura permanece baja siempre,
principalmente son de origen marino y tienen muy poco impacto sobre los
alimentos
En la nevera también hay microorganismos. La mayoría de
ellos son hongos a los que les gustan las bajas
temperaturas del refrigerador y la alta humedad que hay dentro, por lo que su
crecimiento se favorece. Las bacterias también pueden
desarrollarse en ambientes frescos, de hecho, el frío no las mata, tan solo
ralentiza su metabolismo. Estos organismos llegan a tu nevera a través de las
frutas y verduras, de los huevos y de prácticamente cualquier producto que
introduzcas en el frigorífico.
Entre las
bacterias tenemos:
1.
Listeria Monocytogenes: Esta bacteria está en la mayoría de
los refrigeradores y saltó a la fama en noviembre, cuando se supo que cinco
personas habían muerto hasta la fecha por listeriosis y una centena se ha
infectado. Se aloja generalmente en productos congelados y, en el caso de una
de las víctimas chilenas, se detectó que había consumido queso “brie” y de
cabra.
También se sospecha que pueda estar
en el jamón serrano y en el salmón ahumado.
Curiosamente, la bacteria ha afectado
en el 59% de los casos a habitantes de Las Condes y Vitacura, donde más se
consume el queso “brie”, ideal para cócteles.
2.
Clostidrio botulino: Vive en los lugares donde no hay oxígeno, como los frascos y latas de
conserva. Sin aire se convierte en una toxina peligrosa que si no es tratada
con antibióticos, incluso puede causar la muerte. Esta toxina afecta al sistema
nervioso y las molestias más comunes son parálisis faciales, visión doble y
dificultades respiratorias.
Según el médico de la Universidad de
Chile Andrei Tchiernitchin “puede llegar a ser mortal si los pacientes no
siguen un tratamiento adecuado”.
3.
Clostidrio Perfringens: Esta bacteria es conocida como el
“germen de las cafeterías”, ya que los focos de infección ocurren
principalmente en las comidas que se mantienen durante mucho tiempo en
recipientes a “baño maría” para conservar la comida tibia o a temperatura
ambiente. También se encuentra en el polvo, desagües y tractos intestinales de
animales como vacas y caballos. Las principales molestias son: diarrea, dolor
abdominal y gases. La bacteria y las toxinas que produce provocan una
intoxicación leve y exprés: los síntomas más molestos, como el dolor abdominal,
pueden durar un día, mientras que el resto de malestares alcanza hasta las dos
semanas.
4.
Helicobacter Pylori: Es típica de lugares poco higiénicos y ventilados. Las mismas moscas y
garrapatas la transmiten. A los alimentos entra principalmente por las manos
contaminadas de quienes cocinan. Una vez en el organismo se aloja en las
paredes del estómago y permanece ahí a la espera de que la acidez estomacal
aumente. Es en ese momento que la bacteria actúa. Los síntomas -malestar
estomacal, dolores y acidez- son menores comparados a los efectos que la
bacteria puede tener en el cuerpo. “Está comprobado que la helicobacter pylori
está relacionada con la aparición de úlceras estomacales y se sospecha que
puede ser una de los causantes de los cánceres gástricos”, asegura
Tchiernitchin.
5.
Shigela: Se transmite mediante la caca en los alimentos o el agua que no es potable.
Las ensaladas, verduras, frutas y los alimentos envasados en pésimas
condiciones higiénicas son los principales receptores de esta bacteria, que una
vez ingerida se aloja en los intestinos. La enfermedad se llama shigelosis y
provoca diarrea sangrienta, mucosidad, vómitos y tercianas. Debe ser tratada
por un médico por el alto riesgo de deshidratación de los pacientes, sobre todo
porque la infección puede durar hasta dos semanas. “La gravedad de la shigela
depende de cada paciente. Mientras unos tienen síntomas leves otros pueden
llegar a morir por este tipo de infección si no es tratada”, asegura la
infectóloga de la Posta Central, Marisa del Campo.
6.
Anisakis: Las larvas vivas de este parásito son ingeridas por el hombre cuando se
consume pescado crudo o mal cocido y casi siempre pasan inadvertidas: son
gusanos redondos con cuerpo sin segmentar. Tienen unos 3 cms. de longitud y
menos de 1 mm. De diámetro, con un color blanquecino casi transparente: son
asquerosos. La presencia de anisáis es relativamente elevada en la caballa, la
merluza y el bacalao. Las larvas se localizan en el hígado, la cavidad
abdominal, el músculo y todas las vísceras y provoca úlceras y gastroenteritis.
Incluso, puede llegar a bloquear el paso por el tubo digestivo, lo que obligará
una operación para eliminar los parásitos.
7.
Escherichia coli: Es una bacteria que vive en los intestinos de vacas y cerdos, además de
agua que no es potable. Se transmite por tomar agua contaminada, leche no
pasteurizada de animales contaminados, carne molida cruda o carnes mal cocidas.
También se puede encontrar en frutas, verduras y ensaladas que son regadas con
aguas de pozo y sin tratamiento. La infección produce diarrea simple o con
sangre, cólicos abdominales, vómitos y malestar en todo el cuerpo. Los síntomas
pueden durar más de una semana, incluso con tratamiento médico. También puede
provocar una falla renal aguda en niños y en adultos.
8.
Campylobacter Jejuni: Es un tipo de bacteria que ataca el revestimiento de los intestinos y
que se transmite a través de carnes (especialmente el pollo) y agua
contaminada, sobre todo si viene de riachuelos de la montaña o ríos que están
cerca de animales. También, está en leche o productos lácteos que no han sido
pasteurizados. Y, ojo, que su gato o perro también puede ser portador a través
de su caca. De todas las bacterias que hay en el mundo, ésta es la principal
causa de diarrea a nivel mundial. No es todo: también puede afectar a otras
partes del cuerpo y provocar bacteriemia, es decir, que las bacterias pueden
circular en el torrente sanguíneo. En casos aislados, puede aparecer una forma
inusual de artritis después de una infección por Campylobacter. Algunos
informes de la OMS indican que esta infección bacteriana ha provocado el
síndrome Guillain-Barre, una enfermedad que afecta el sistema nervioso y que
puede provocar parálisis.
9.
Salmonella: Esta bacteria es un clásitransmite principalmente a través de huevos
contaminados, carnes crudas y leche sin pasteurizar. La bacteria prouerte dolor
de estómago, diarrea fulminante, fiebre, náuseas y dolor de estómago. Con
tratamiento, los síntomas pueden durar tres días y sin, puede llegar a ser
mortal. En Chile la salmonella acaparó la agenda noticiosa cuando en 2000 miles
de pollos fueron decomisados una vez que el Servicio de Salud Metropolitano
comprobó que las aves estaban contaminadas con esa bacteria. Según la
infectóloga Marisa del Campo, hay que tener especial cuidado ahora que llega el
verano “porque con el calor los alimentos empiezan a descomponerse más
rápidamente o uno se vuelve más descuidado para comer”.
10.
Criptosporidium: Es un parásito que vive en los intestinos de los animales y a diferencia
de otros, tiene una concha extremadamente resistente que le permite sobrevivir
largos períodos fuera del cuerpo de un animal, por lo que es altamente
resistente al cloro. El principal medio de contacto es la caca de los animales
que puede estar en el agua con que se riegan las frutas y verduras. El
principal síntoma es la diarrea acuosa, náuseas, espasmos abdominales y pérdida
de peso. Según el doctor Renzo Tazara, los más vulnerables son “los niños,
recién nacidos y enfermos de sida o pacientes con algún tipo de cáncer, pues a
ellos les puede causar incluso la muerte”.
11. Staphylococcus
aureus
Alimentos
cocidos ricos en proteínas como jamón, y carne de pollo y pavo. También
pasteles rellenos de crema, productos lácteos y ensaladas.
12.
Yersinia enterocolítica
Carne
de res, pescados y mariscos crudos, productos lácteos frescos y agua no potabilizada
o contaminada.
Por otra parte entre los microorganismos que se
encuentran en la nevera tenemos:
Frío de la nevera ralentiza y retarda el
crecimiento de microorganismos patógenos, pero no los detiene por completo. Las
temperaturas de refrigeración, por tanto, inhiben durante unos días el
crecimiento microbiano. Pero debe tenerse en cuenta que, entre 2ºC y 5ºC -la
temperatura habitual de los frigoríficos domésticos-, el tiempo de
conservación, en general, no debería ser superior a los seis días (salvo
algunas excepciones, como los huevos) para evitar que la humedad favorezca la
proliferación de hongos y bacterias. Los "patógenos del frío" pueden
encontrarse tanto en productos de origen animal como vegetal, aunque son más
comunes en los troceados como carne
picada porque
requieren mayor grado de manipulación.
Una de las principales medidas para evitar
patógenos en la nevera es controlar la temperatura. La fluctuación de grados, o la rotura de la
cadena de frío, constituyen la forma más común de riesgo microbiano. A pesar de
que el frío ralentiza la actividad de los microorganismos, la refrigeración no
implica su eliminación, solo los adormece. Muchos de estos patógenos mantienen
su capacidad para multiplicarse, aunque de forma más lenta. Algunos de
los patógenos capaces de multiplicarse a temperaturas de
refrigeración son Aeromonas hydrophila (pescado, marisco y
agua), Listeria monocytogenes (queso fresco, embutidos,
carnes y leche) o Yersinia enterocolotica (productos
cárnicos como el cerdo). No es recomendable sobrecargar las neveras, ya que no
pueden cumplir con su función y, por tanto, los alimentos no se conservan de
forma adecuados.
PUEDEN BACTERIAS CRECER EN EL REFRIGERADOR?
Hay dos familias de bacterias completamente
diferentes: bacterias patogénicas, la clase que causa enfermedad de
intoxicación por alimentos, y las bacterias estropean tés, la clase de
bacterias que causa que alimentos se deterioren y desarrollan olores, sabores y
texturas desagradables. Las bacterias patogénicas pueden crecer rápidamente en
la Zona de Peligro, la gama de temperatura entre 40 y 140 grados F (4.4 y 60
ºC), pero generalmente no afectan el sabor, el olor ni la apariencia de los
alimentos. En otras palabras, uno no puede decir que hay presente un patógeno.
Por la otra parte, las bacterias estropean tés pueden crecer a bajas
temperaturas, como las del refrigerador. La mayoría de las personas no
elegirían comer alimentos estropeados, pero si lo hacen, probablemente no se
enfermarán. Al final, es asunto de calidad versus seguridad: 1. Los alimentos
dejados por demasiado tiempo sobre el mostrador podrían ser peligrosos para
comer, pero parecen que están bien. 2. Los alimentos que han sido almacenados
por demasiado tiempo en el refrigerador o el congelador podrían ser de calidad
inferior, pero con mayor probabilidad no enfermarán a nadie. (Sin embargo,
algunas bacterias como Listeria monocytogenes prospera en temperaturas frías y,
si está presente, crecerá en el refrigerador y podría causar alguna
enfermedad.)
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