Por otra parte entre los microorganismos que se
encuentran en la nevera tenemos:
Frío de la nevera ralentiza y retarda el
crecimiento de microorganismos patógenos, pero no los detiene por completo. Las
temperaturas de refrigeración, por tanto, inhiben durante unos días el
crecimiento microbiano. Pero debe tenerse en cuenta que, entre 2ºC y 5ºC -la
temperatura habitual de los frigoríficos domésticos-, el tiempo de
conservación, en general, no debería ser superior a los seis días (salvo
algunas excepciones, como los huevos) para evitar que la humedad favorezca la
proliferación de hongos y bacterias. Los "patógenos del frío" pueden
encontrarse tanto en productos de origen animal como vegetal, aunque son más
comunes en los troceados como carne
picada porque
requieren mayor grado de manipulación.
Una de las principales medidas para evitar
patógenos en la nevera es controlar la temperatura. La fluctuación de grados, o la rotura de la
cadena de frío, constituyen la forma más común de riesgo microbiano. A pesar de
que el frío ralentiza la actividad de los microorganismos, la refrigeración no
implica su eliminación, solo los adormece. Muchos de estos patógenos mantienen
su capacidad para multiplicarse, aunque de forma más lenta. Algunos de
los patógenos capaces de multiplicarse a temperaturas de
refrigeración son Aeromonas hydrophila (pescado, marisco y
agua), Listeria monocytogenes (queso fresco, embutidos,
carnes y leche) o Yersinia enterocolotica (productos
cárnicos como el cerdo). No es recomendable sobrecargar las neveras, ya que no
pueden cumplir con su función y, por tanto, los alimentos no se conservan de
forma adecuados.
PUEDEN BACTERIAS CRECER EN EL REFRIGERADOR?
Hay dos familias de bacterias completamente
diferentes: bacterias patogénicas, la clase que causa enfermedad de
intoxicación por alimentos, y las bacterias estropean tés, la clase de
bacterias que causa que alimentos se deterioren y desarrollan olores, sabores y
texturas desagradables. Las bacterias patogénicas pueden crecer rápidamente en
la Zona de Peligro, la gama de temperatura entre 40 y 140 grados F (4.4 y 60
ºC), pero generalmente no afectan el sabor, el olor ni la apariencia de los
alimentos. En otras palabras, uno no puede decir que hay presente un patógeno.
Por la otra parte, las bacterias estropean tés pueden crecer a bajas
temperaturas, como las del refrigerador. La mayoría de las personas no
elegirían comer alimentos estropeados, pero si lo hacen, probablemente no se
enfermarán. Al final, es asunto de calidad versus seguridad: 1. Los alimentos
dejados por demasiado tiempo sobre el mostrador podrían ser peligrosos para
comer, pero parecen que están bien. 2. Los alimentos que han sido almacenados
por demasiado tiempo en el refrigerador o el congelador podrían ser de calidad
inferior, pero con mayor probabilidad no enfermarán a nadie. (Sin embargo,
algunas bacterias como Listeria monocytogenes prospera en temperaturas frías y,
si está presente, crecerá en el refrigerador y podría causar alguna
enfermedad.)
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